Las naciones crecen por la capacidad de emprendimiento de las personas. Existen múltiples profesiones vinculadas a temas empresariales. Sin embargo, en ninguna se aprende cómo ser emprendedor.

Se puede tener estudios de cómo crear o administrar una empresa, sin embargo, ser emprendedor involucra el desarrollo de actitudes y habilidades.

Por ejemplo, no se puede construir una empresa pensando como empleado. Si busca ser un emprendedor exitoso, lo primero que debe desarrollar es una mentalidad emprendedora. Esto implica estar dispuesto a salir de su zona de confort, redefiniendo paradigmas con respecto a su forma de pensar y trabajar. No es tarea fácil, especialmente para aquellas personas acostumbradas a trabajar para otros.

Algunas personas tienen una mentalidad emprendedora innata y otras se han visto obligadas a desarrollarla, por diversas circunstancias enfrentadas en sus vidas; sin embargo, en cualquier momento toda persona puede tomar la decisión de dejar de pensar como empleado y comenzar a pensar como emprendedor para aspirar a ser un empresario.

En esta etapa el emprendedor tendrá que desarrollar habilidades como la automotivación y la autodisciplina, además de trabajar potenciando su intuición y forjando su carácter, permitiéndole afrontar con determinación los retos que encontrará en el camino.

¿Qué debe hacer una persona para desarrollar una mentalidad emprendedora?

  • Rodearse de gente emprendedora. Las relaciones personales y profesionales influyen drásticamente en nuestra mentalidad. Hay que asegurarse de estar rodeado de personas que nos inspiren y nos reten.
  • En el mercado hay una amplia variedad de libros sobre este tema que contribuyen a la motivación para emprender.
  • Participar de eventos sobre Emprendimiento. Escuchar historias de otros emprendedores es una fuente de motivación y aprendizaje importante.
  • Aprender a vender. Una excelente manera de hacer la transición entre ser empleado y emprendedor, es desarrollando labores en ventas. Las ventas suministran experiencias y desarrollan habilidades y capacidades claves para los negocios además de nuestra resiliencia.
  • Tomar acción. Hay que buscar dar acción a las ideas, aunque sea a pequeña escala; lo importante es tomar acción y comenzar a pensar y trabajar como emprendedor. Hay que actuar como si se estuviera aprendiendo a nadar, hay que poner un pie en la piscina para tomar confianza y animarse a dar los primeros pasos.

Hay que recordar que “todo lo que se haga para cambiar la forma de pensar y de trabajar, contribuirá a construir una mentalidad emprendedora”.  Las personas son el resultado de sus pensamientos y acciones. “Siempre, asegúrate que haya congruencia entre lo que eres, lo que haces y lo que quieres ser”.