El Directorio de una empresa tiene como responsabilidad liderar al equipo de Gerencia para alcanzar los objetivos de la organización.

Todo Directorio debe estar integrado por profesionales con conocimiento y experiencia profunda en negocios, vivencias y exposición a transformaciones reales, capaces de analizar situaciones y plantear a la gerencia las preguntas correctas en los momentos correctos.

Las empresas pasan por diversas situaciones, algunas son de oportunidades y otras de incertidumbre. Las Juntas de accionistas, de cara al futuro, siempre deben preguntarse si la composición de su Directorio es la más apropiada para la empresa y la sostenibilidad del negocio.

Debemos recordar que los directores hoy en día requieren aportar mucho más valor a las organizaciones de lo que fueron en el pasado.

Los mercados locales, regionales y globales tienen más complejidades, la tecnología, la oferta y la demanda, la integración de mercados, la forma de hacer negocios, los nuevos stakeholders y la atracción, desarrollo y retención del talento ejecutivo, hace cada más complejo el manejo de los negocios, donde los Directores de las empresas juegan un rol más importante.

La clave es revisar la calidad y composición de los Directorios, debiendo tener éstos un gran peso específico en las organizaciones.

Cuáles son las características y competencias que deben destacarse:

  • El Directorio debe estar conformado por profesionales con un récord de experiencias y vivencias en negocios destacable, que hayan tenido exposición a transformaciones y contribuciones reales en su área de especialidad.
  • Es importante que el Board esté compuesto por directores con experiencia relevante en la industria. No es recomendable que éstos sean profesionales ajenos a la industria.
  • Es importante también que exista una buena relación entre el Presidente del Directorio y el Gerente General. Esta relación es absolutamente crítica para la marcha y el éxito del negocio. Respeto, conocimiento mutuo, transparencia, complementariedad en la visión, experiencias y disposición para discutir abiertamente y con honestidad.

La Junta de accionistas debe revisar permanentemente las calificaciones individuales y la composición de su directorio, acompañado de su visión de negocios o inversionista.