En un país o una empresa, lograr el éxito depende de la capacidad de negociación, por lo que saber negociar es esencial.

El objetivo de una negociación es conciliar o llegar a convenir un acuerdo en base a una propuesta determinada. Elegir al negociador apropiado es de vital importancia.

Para que un acuerdo sea exitoso, debe estar basado en una relación win to win; es decir, debe ser satisfactorio para las partes.

Una postura abierta, justa y de confianza es vital para la elaboración de alternativas de solución y acuerdos.

La capacidad para analizar e interpretar a la otra persona y detectar lo que está pensando a través de la observación y empatía es clave para la negociación.

Todo buen negociador debe tener claro los puntos que puede ceder y aquellos que no son negociables, estableciendo límites y normas transparentes, brindando seguridad y confianza al proceso de negociación.

La habilidad para negociar es una competencia gerencial de gran importancia, y uno de los pilares fundamentales de los cargos gerenciales.